viernes, 14 de marzo de 2014

Unidad 1: Tema 3: Aspectos Socio-demográficos de Colombia.

1.1.                                      Características y distribución por edad y sexo

Las características sociodemográficas de los individuos, como su edad, sexo, estado conyugal, color de la piel, nivel educacional, zona de residencia y participación en la actividad económica, condicionan su conducta frente a la fecundidad, la mortalidad, los movimientos migratorios, y por tanto, inciden de manera importante en los patrones demográficos de la población a la cual pertenecen.

La Demografía de Colombia es estudiada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE). El país tiene una población de 45 millones de habitantes (proyectado 2008), lo que lo constituye en el cuarto país más poblado en América después de los Estados Unidos, Brasil y México. Se estima que para 2015 la población colombiana será mayor a 53 millones de habitantes.

Actualmente, la composición de la población está dada en 51,4 % mujeres y 48,6 % hombres. La mayor parte de la población se concentra en la zona centro-occidente del país cercana a las costas atlánticas y pacíficas (región andina), mientras que la zona sur-oriental del país presenta grandes vacíos demográficos. Los diez departamentos de tierras bajas del Oriente (aproximadamente 54% del área total) tienen menos de 3% de la población y una densidad de menos de una persona por kilómetro cuadrado. El movimiento de población rural hacia áreas urbanas y la migración fuera del país han sido significativos. La población urbana aumentó de 28% de la población total en 1938, a 76% en 2005. Sin embargo, en términos absolutos, la población rural aumentó de 6 a 10 millones en ese período. En cuanto a la migración, el DANE estima que alrededor de 3.331.107 colombianos viven en el exterior.

De acuerdo con el Índice de Desarrollo Humano, Colombia se ubicó en el 2007 en el puesto 75 a nivel mundial con un IDH de 0,791. Sin embargo, no todas las regiones de Colombia presentan el mismo nivel de desarrollo. La principal zona de alto desarrollo corresponde a la región andina en ciudades tales como Bogotá, Medellín y Cali, que constituyen el denominado "Triángulo de Oro."
Colombia, y por consiguiente sus divisiones administrativas menores, durante las últimas cinco décadas, ha venido experimentando el proceso conocido como transición demográfica, es decir, después de tener durante un largo período de tiempo altas tasas de fecundidad y mortalidad, inicia el descenso de tales tasas a niveles bajos por lo que se puede concluir que Colombia se encuentra en la "fase plena" del proceso de transición.19
Este proceso ha venido acompañado, además del avance importante de la urbanización, de significativos cambios en el sector educativo, salud y del desarrollo tecnológico propio de la globalización de la economía, que son determinantes en la evolución tanto del nivel como de la estructura de las componentes básicas de la dinámica poblacional de cada uno de los entes administrativos que conforman el país.
Estas transformaciones demográficas que tienen que ver con la existencia de hogares pequeños y longevidad creciente, que Colombia viene presentando desde hace unos años atrás, eran propias solamente de algunas sociedades y de los sectores más favorecidos de países desarrollados. El país, en las últimas décadas, ha venido teniendo los efectos de transformaciones que dan como resultado una paulatina reducción de la tasa de crecimiento de la población y continuo envejecimiento de las estructuras etarias. Una primera evidencia de la transformación de la estructura de la población colombiana se puede observar en el gráfico siguiente, en el cual se comparan las estructuras registradas en 1993 y en el 2005.20

  

Gráfico 7. Colombia: Estructuras por edad y sexo según censos de 1993 y 2005



En el gráfico anterior se puede observar cómo los menores de 15 años pierden participación, producto de la reducción de los niveles de la fecundidad, y se obtiene una ganancia en los grupos de 35 años y más, resultado de la reducción de la mortalidad adulta. Igualmente, se presenta una reducción en las edades adultas jóvenes, entre 15 y 35 años, que está explicada por la emigración internacional, la cual es diferencial por sexo y edad, así como por el efecto de la sobre mortalidad masculina.21 Esta última, determinada por el mayor riesgo del hombre, considerando los roles de éste en la fuerza de trabajo, así como factores de violencia, entre otros.

1.2. Evolución de la fecundidad

La fecundidad, como variable responsable del aporte biológico al crecimiento de una población, ha venido descendiendo de manera significativa en las últimas décadas en el país, influenciada por una serie de factores determinantes,22 dando como resultado que las mujeres modifiquen sus pautas reproductivas. Este descenso ha sido de mayor intensidad en el periodo 1993 - 2005, en el cual el nivel de la fecundidad ha presentado un caída del 21 por ciento23 muy superior a la disminución registrada entre los censos de 1985 y 1993 que fue solamente del 3,6 por ciento.
Esta variable tiene una alta correlación con el nivel de pobreza, menor educación o pertenencia a grupos indígenas, en cuyos grupos poblacionales es mayor la fecundidad, aspecto que se confirma cuando se consideran, por ejemplo, los resultados de esta variable a nivel Departamento y del Distrito Capital. Efectivamente, para el año 2005 el nivel de la fecundidad en Bogotá D.C. está muy por debajo del promedio nacional, 1,92 hijos por mujer, coherente con un mayor nivel educativo de las mujeres y mayores niveles de desarrollo, mientras que en La Guajira, Chocó, Amazonas, Guainía, Vaupés y Vichada dicho promedio es muy superior al nacional.24 Lo anterior implica que los entes territoriales se encuentran en diferentes fases de avances de la transición demográfica, al igual que a nivel nacional cuando se considera la distribución cabecera y resto.
En los gráficos siguientes se puede observar las diferencias en las probabilidades que, según el grupo de edad, tienen las mujeres de tener sus hijos.

Gráfico 8. Colombia Total: Tasas Específicas de Fecundidad, años 1993 y 2005

Fuente: DANE, Censo de 1993 y 2005

En el gráfico No. 8-A, se muestra la brecha entre la cabecera y resto, y la reducción que ha ocurrido entre los dos años censales, con excepción del grupo de 15 a 19 años.

Gráfico 8-A. Colombia Cabecera - Resto: Tasas Específicas de Fecundidad, años 1993 y 2005
Fuente: DANE, Censo de 1993 y 2005

La reducción de la fecundidad total en Colombia contrasta con la evolución de la fecundidad adolescente, cuya intensidad ha aumentado, lo cual está muy asociado con deserción escolar. Lo anterior significa que el descenso de la fecundidad en Colombia está explicado específicamente por la reducción en la participación porcentual a la fecundidad de las mujeres del grupo 25 a 49 años en la parte resto. Por el contrario, la contribución se ha incrementado significativamente en el grupo de mujeres de 15 a 19 y, en el resto, por el grupo de 20 a 24 años, cifras que se presentan en la siguiente tabla.

Tabla 4. Colombia: Cambio porcentual de la participación a la fecundidad de las mujeres de 15 a 49 años. Periodo 1993 - 2005

Fuente: DANE, Censo de 1993 y 2005

Como se puede ver en los datos de la tabla anterior, la fecundidad de las mujeres entre 15 a 19 años se ha incrementado en el último periodo ínter censal, tanto en la cabecera como en el resto, siendo en este último significativo el aumento de la contribución a la fecundidad (24,9 por ciento). En el caso de las mujeres del grupo 20 a 24 años, la magnitud de la reducción que ocurre en la cabecera es casi igual al incremento del resto. Estas diferencias de participación se explican en gran medida por la brecha cabecera - resto, de la Tasa Global de Fecundidad.

1.3.  Evolución de la mortalidad

La mortalidad es otra de las variables que explica los cambios en niveles y estructura de una población y, en conjunto con la fecundidad, determinan su crecimiento natural en un año o periodo dado.
En las últimas décadas en Colombia han ocurrido cambios en las condiciones de vida, que sumados a los avances en la medicina, así como al aumento en el conocimiento de la etiología de las enfermedades25 han generado una reducción significativa de la mortalidad en las edades tempranas, lo que se ha visto reflejado en un aumento en la expectativa de vida de los colombianos.
En Colombia, como en los países de la región, la mortalidad femenina es inferior a la masculina, lo que se expresa en una esperanza de vida al nacer, superior en las mujeres.26 Estos cambios y diferenciales en la mortalidad por sexo y grupos de edad, se evidencian a través de las estimaciones que se obtienen del Censo General 2005, y corroboran la existencia de una mayor mortalidad de los hombres en todas las edades, especialmente en el grupo de 10 a 55 años asociada, como se menciona anteriormente, a violencia y a ciertas enfermedades que tienen un mayor efecto en los hombres. Estos diferenciales se pueden observar en el gráfico 9.

Gráfico 9. Colombia: Probabilidades de muerte, por sexo y edad, 2005


Fuente: DANE, Censo de 1993 y 2005


En el gráfico No. 8-A, se muestra la brecha entre la cabecera y resto, y la reducción que ha ocurrido entre los dos años censales, con excepción del grupo de 15 a 19 años.

Gráfico 8-A. Colombia Cabecera - Resto: Tasas Específicas de Fecundidad, años 1993 y 2005

Fuente: DANE, Censo de 1993 y 2005

La reducción de la fecundidad total en Colombia contrasta con la evolución de la fecundidad adolescente, cuya intensidad ha aumentado, lo cual está muy asociado con deserción escolar. Lo anterior significa que el descenso de la fecundidad en Colombia está explicado específicamente por la reducción en la participación porcentual a la fecundidad de las mujeres del grupo 25 a 49 años en la parte resto. Por el contrario, la contribución se ha incrementado significativamente en el grupo de mujeres de 15 a 19 y, en el resto, por el grupo de 20 a 24 años, cifras que se presentan en la siguiente tabla.

Tabla 4. Colombia: Cambio porcentual de la participación a la fecundidad de las mujeres de 15 a 49 años. Periodo 1993 - 2005
Fuente: DANE, Censo de 1993 y 2005


Como se puede ver en los datos de la tabla anterior, la fecundidad de las mujeres entre 15 a 19 años se ha incrementado en el último periodo ínter censal, tanto en la cabecera como en el resto, siendo en este último significativo el aumento de la contribución a la fecundidad (24,9 por ciento). En el caso de las mujeres del grupo 20 a 24 años, la magnitud de la reducción que ocurre en la cabecera es casi igual al incremento del resto. Estas diferencias de participación se explican en gran medida por la brecha cabecera - resto, de la Tasa Global de Fecundidad.

1.4. Evolución de la mortalidad

La mortalidad es otra de las variables que explica los cambios en niveles y estructura de una población y, en conjunto con la fecundidad, determinan su crecimiento natural en un año o periodo dado.
En las últimas décadas en Colombia han ocurrido cambios en las condiciones de vida, que sumados a los avances en la medicina, así como al aumento en el conocimiento de la etiología de las enfermedades25 han generado una reducción significativa de la mortalidad en las edades tempranas, lo que se ha visto reflejado en un aumento en la expectativa de vida de los colombianos.
En Colombia, como en los países de la región, la mortalidad femenina es inferior a la masculina, lo que se expresa en una esperanza de vida al nacer, superior en las mujeres.26 Estos cambios y diferenciales en la mortalidad por sexo y grupos de edad, se evidencian a través de las estimaciones que se obtienen del Censo General 2005, y corroboran la existencia de una mayor mortalidad de los hombres en todas las edades, especialmente en el grupo de 10 a 55 años asociada, como se menciona anteriormente, a violencia y a ciertas enfermedades que tienen un mayor efecto en los hombres. Estos diferenciales se pueden observar en el gráfico 9.

Gráfico 9. Colombia: Probabilidades de muerte, por sexo y edad, 2005

Fuente: DANE, Censo General 2005

Este comportamiento se ha observado en los últimos 55 años y refleja los cambios en los perfiles epidemiológicos, observándose los efectos de la violencia en la estimación del año 1993 que se equipara a los niveles registrados en 1951, contrario a las mujeres donde la reducción de la mortalidad se ha dado en todos los grupos de edad.

Gráfico 10. Colombia: Probabilidades de muerte, por sexo y edad, 1951 - 2005

Con la estimación del año 2005 es evidente una reducción del efecto de la violencia27 sobre la mortalidad masculina. Igualmente, se puede identificar en el gráfico anterior, una menor reducción de la mortalidad de las mujeres de 15 - 19 años que puede estar asociada en parte al incremento de la mortalidad materna de este grupo,28 dado el aumento de la fecundidad adolescente. Al respecto, se tiene que en el periodo 1998 - 2005 las tres primeras causas de muerte para este grupo de edad se deben a causas violentas: homicidios (22,8 por ciento), suicidios (12,7 por ciento) y accidentes de tránsito (9,9 por ciento); la primera causa no violenta es embarazo-parto-puerperio con un 7,2 por ciento.
Con el fin de visualizar la evolución de la sobremortalidad masculina, en el gráfico 11 se puede identificar cómo a través de la historia este mayor factor de riesgo de los hombres siempre se ha dado, siendo más intenso a partir del año 1985.

Gráfico 11. Colombia: Sobremortalidad Masculina, por edades 1951 - 2005
El gráfico anterior es importante resaltar la reducción de la sobremortalidad masculina en el periodo 1993 - 2005, que sin embargo continúa siendo superior a la registrada en el año 1985. Igualmente, se puede identificar un aspecto muy importante y es la reducción de este indicador a partir de 1993, que puede estar altamente asociado a la menor participación de las causas de muerte por violencia y cambios en los perfiles epidemiológicos que definen nuevos patrones regionales de morbilidad y mortalidad.
Este descenso de la mortalidad es consecuencia de una menor mortalidad infantil y, por lo tanto, incremento de la esperanza de vida al nacer. 29 En los gráficos siguientes se puede observar el comportamiento de estas dos variables, que identifican de una manera adecuada la calidad de vida de una sociedad.

Gráfico 12. Mortalidad infantil y esperanza de vida en Colombia según el género 1951-2005*



- La mortalidad infantil se refiere a la probabilidad de morir un niño en Colombia antes de cumplir el primer año de vida. La esperanza de vida al nacer es el número de años de vida que en promedio se espera vivirá un recién nacido vivo; este indicador se reduce al avanzar la edad.
- Las estimaciones antes de 2005 corresponden a los realizados en los estudios postcensales efectuados por el DANE.
- Las estimaciones del 2005 corresponden a la información del Censo General 2005 y las estadísticas vitales en el proceso de conciliación censal. Este proceso es la armonización de las componentes principales de la dinámica poblacional, que para el caso del censo 2005 correspondió al periodo 1985 - 2005-
Como se puede observar en los gráficos anteriores, la mortalidad infantil ha presentado en los últimos doce años una reducción importante, siendo la intensidad de este descenso mayor en mujeres representado en un 33,7 por ciento, mientras en hombres fue de 27,8 por ciento. La reducción de la mortalidad infantil determina ganancias en la esperanza de vida al nacer, la cual se incrementa en el último periodo en un 7,3 por ciento en hombres y 4,6 por ciento en mujeres, lo que determina una diferencia entre sexos de 6,9 años al 2005.
Sin embargo, regionalmente se encuentran grandes diferencias en donde los niveles de la mortalidad están muy por debajo del promedio nacional, mostrando grandes desigualdades sociales y económicas. Si consideramos los últimos cincuenta años se tiene lo siguiente: La mortalidad infantil en hombres descendió un 79,8 por ciento y en mujeres 84,4 por ciento. Por su parte la esperanza de vida se incrementó un 43,3 por ciento en hombres y un 47,3 en mujeres. El menor incremento en hombres se explica por la casi estabilidad en el periodo 1985 - 1993 de la esperanza de vida de hombres.

1.5. Envejecimiento de la población colombiana

El envejecimiento de la población no es un proceso homogéneo, por lo cual se presentan grandes diferencias entre países y al interior de cada uno de ellos; para el caso de Colombia se tiene que el índice de envejecimiento total nacional es de 20,5; Bogotá de 21,0; Antioquia 22,3; Valle del Cauca 24,5; Chocó 12,7; Córdoba 16,7 y Caquetá 16,7. Estas diferencias se deben a que los cambios demográficos son el resultado de transformaciones sociales, económicas y culturales que está muy de la mano con especificidades regionales.

Si tenemos en cuenta la evolución de los grupos que contienen a niños (0 a 14 años), adolescentes, jóvenes y adultos (15 a 64 años) y adulto mayor (65 años y más) en el último periodo intercensal, se puede evidenciar los efectos de la transición demográfica sobre la estructura por edad de la población, datos que están contenidos en el siguiente gráfico.

Gráfico 13. Colombia: Composición de la población por grandes grupos de edad en los Censos de 1993 y 2005


En los datos contenidos en el gráfico anterior se puede observar la reducción de la población de niños, así como el incremento en los demás grupos de edades, coherente con el descenso de los niveles de la fecundidad y la reducción de la mortalidad generando un aumento del peso de las edades adultas. Estos cambios de estructura determinan que la edad mediana de la población pase de 22,37 años en 1993 a 25,9 años en el 2005, lo cual muestra que a pesar de las transformaciones que se han presentado Colombia es una población joven. 

Si tenemos en cuenta la evolución en el último periodo intercensal de la población de 60 años y más, se observa que este grupo pasa de representar un 6,9 por ciento en el año 1993 a 8,9 por ciento en el 2005, con lo cual se puede afirmar que Colombia se encuentra en un proceso de envejecimiento que se puede categorizar como moderado avanzado.

Otro indicador de gran relevancia para ser tenido en cuenta en los procesos de planificación y definición de políticas públicas31 es el Índice de Dependencia Demográfico,32 el cual continúa reduciéndose. Lo anterior indica que Colombia está dentro del llamado Bono Demográfico o Ventana de Oportunidades, situación que es favorable al desarrollo social teniendo en cuenta que se tiene una gran ventaja para generar inversiones productivas o inversión social de largo plazo en la lucha contra la pobreza, el mejoramiento de la calidad en la educación y la reforma de la salud, facilitando anticipar inversiones frente al aumento de la población adulta mayor, que de no hacerse desde ahora implicarían mayores costos realizarlas después. Es necesario llamar la atención que en el momento en que este índice cambie su tendencia decreciente marcará el final del Bono Demográfico, como consecuencia del aumento en el peso de la población adulta mayor.

El proceso de envejecimiento que está registrando Colombia, y algunas regiones, plantea una serie de retos tanto para el gobierno nacional como local, que permite focalizar de forma equitativa los nuevos requerimientos que se generan como resultado de este proceso, en oferta de empleo adecuado, necesidades de educación de una mayor población en edad productiva, necesidades de atención en salud y seguridad social, entre muchos otros.

1.6. Evolución de la migración

La migración es otra de las componentes de la dinámica poblacional la cual no es aleatoria, es selectiva por edad y sexo como resultado de características sociales, económicas, políticas y ambientales imperantes en cada una de las regiones.
Esta variable tiene dos componentes de gran relevancia en el desarrollo de un área o país. El primero es la migración interna que tiene un gran impacto en la distribución espacial de la población y, por tanto, en el proceso de urbanización; el otro es la migración internacional que en el caso de Colombia en los últimos doce años, presenta cambios importantes tanto en nivel como estructura.

1.7. Migración Interna

Muchos factores se conjugan en la determinación de los flujos migratorios internos en Colombia, que han dado como resultado principal el proceso de urbanización y, con esto, la conformación de centroides de atracción regional como es el caso de Barrancabermeja, en el Magdalena Medio; el triángulo Pitalito - Garzón - La Plata en el sur del Huila; todo el corredor de ciudades de la parte central del Valle del Cauca y el eje cafetero hasta Medellín; el eje del piedemonte llanero con Villavicencio - Yopal; el corredor de influencia de Bogotá D.C. como ciudad región; las áreas metropolitanas de Bucaramanga, Cúcuta, Cartagena, Barranquilla; el corredor Pasto - Ipiales en Nariño, entre otras.
Como se puede observar en el Gráfico No. 14, en el Censo General 2005 se pudo corroborar la movilidad que ocurre entre los municipios cercanos a las grandes ciudades. Se encontró, por ejemplo, que del total de personas de 5 años y más que residen en Jamundi, Yumbo y Palmira, el 21 por ciento, 16 por ciento y 8 por ciento respectivamente trabajan en Cali.

Gráfico 14. Movilidad Laboral de residentes habituales de Jamundi, Yumbo y Palmira hacia Cali

Fuente: DANE, Censo General de 2005, Mapa generado en la Dirección de información Geoestadística – DIG –.

Teniendo en cuenta los datos del último censo, se evidencia que el 24 por ciento de la población total cambió su residencia habitual en el periodo 2000 - 2005, proceso que registra comportamientos diferentes por sexo y edad, así como en las causas que motivaron el cambio de residencia.
Si tenemos en cuenta la relación origen - destino de los flujos migratorios se tiene que, el mayor peso de estos movimientos se da al interior de los municipios, los cuales representan el 71,3 por ciento del total de cambios de residencia. Ver tabla 5.

Tabla 5. Colombia: Distribución de los cambios de residencia en el periodo 2000 - 2005

Un aspecto importante de resaltar de las cifras censales se relaciona con el hecho que del total de cambios intermunicipales, el 56,9 por ciento se dio hacia otros departamentos.
Las causas que motivaron estos cambios,34 muestran una alta frecuencia en "razones familiares" y "otras razones" las cuales representan el 70,9 por ciento del total de causas. Aquí es importante tener en cuenta que, dentro de estas categorías, pueden existir personas que por razones externas no declararon la verdadera causa de su cambio de residencia habitual, como es el caso de los factores de violencia. En la gráfica siguiente se pueden observar las frecuencias de cada una de las causas de cambio de residencia en el último quinquenio.

Gráfico 15. Colombia: Principales causas de cambio de residencia periodo 2000 - 2005

También se evidencia que es significativo el factor laboral como causa de cambio de residencia, representando el 15,7 por ciento del total de personas que realizaron movimientos migratorios internos durante el último quinquenio anterior al censo.
Se confirma, igualmente, la selectividad por sexo y edad, en el sentido de ser mayoritariamente femenina y en edades económicamente activas, como se puede ver en la siguiente gráfica.

Gráfico 16. Distribución de la población migrante en el periodo 2000-2005, por sexo y grupos de edad (todas las causas)



Dada la importancia de conocer las características de la población que declaró haber realizado el cambio de residencia por "amenazas contra su vida", se pueden evidenciar una serie de particularidades como: el mayor volumen se presenta en hombres jóvenes, menores de 25 años; a partir de los 30 años esta tendencia se invierte siendo mayoritariamente femenina, lo cual puede estar asociado al hecho que el hombre ha perdido la vida y la mujer se ha visto obligada a desplazarse con el hogar completo.

Gráfico 17. Distribución de la población migrante en el período 2000-2005, por sexo y grupos de edad (por causas violentas)

Si tenemos en cuenta los datos de la tabla siguiente, las cifras del Censo General 2005 ratifican la mayor participación de la población femenina en la población migrante, así como la alta participación, 42,4 por ciento, de la población menor de 20 años en la población cuyo cambio se debe a factores asociados con la violencia.

Tabla 6. Colombia: Estructura de la población migrante total y desplazada, asociada a causas de violencia en el periodo 2000 - 2005
En cuanto a las características educativas de la población migrante, se encuentra que la mayor proporción posee un bajo nivel educativo, lo que genera problemas de inserción en los lugares de destino, considerando la demanda en aumento de mano de obra calificada principalmente la oferta de empleo en las cabeceras.

Tabla 7. Colombia: Porcentaje de la población migrante total y desplazada, asociada a causas de violencia en el periodo 2000 - 2005, por nivel educativo alcanzado
Esta caracterización de la población desplazada, por factores de violencia, es de gran importancia en la toma de decisiones para la adecuada atención que, por Ley, las autoridades locales, departamentales y nacionales deben prestar a esta población en los lugares de destino, para garantizar los servicios básicos de subsistencia así como de reinserción en los lugares de origen.
Si tenemos en cuenta la Tasa Neta de Migración Interna condicionada a factores de violencia, se encuentra que las capitales departamentales, así como las principales áreas metropolitanas, se constituyen en los principales receptores de población por desplazamiento forzoso.
En cuanto a los lugares de origen, las cifras censales evidencian que el desplazamiento, durante el último quinquenio, se origina en los municipios de mayor conflicto armado, o de zonas donde prevalecen los cultivos ilícitos como es el caso de los Departamentos de Guaviare, Putumayo, Caquetá, Arauca, Vaupés, Vichada, Chocó y Guainía.
En el gráfico 18 se puede visualizar los diferentes flujos migratorios por causa de la violencia; en él se identifican las áreas altamente receptoras, color oscuro, cuya tasa neta de migración por condiciones de violencia tiene una valor de 5,0 por mil o más.

Gráfico 18



1.8. Características de las Viviendas y Hogares

Coherente con el proceso de urbanización, se encuentra que en el periodo 1993 -2005 las viviendas en la cabecera municipal se incrementaron en un 39,4 por ciento, mientras en la parte resto se dio un descenso del 7,7 por ciento, lo cual significa que en el 2005, del total de viviendas (10'537.735), el 77,6 por ciento se encuentra en las cabeceras municipales.
Si se tiene en cuenta la tipología de vivienda,13 el Censo General 2005 muestra un incremento importante de las viviendas tipo apartamento, en deterioro de las casas, lo cual tiene coherencia con el aumento de la propiedad horizontal especialmente en las ciudades de mayor dinámica socioeconómica.

Gráfico 1. Colombia: Evolución del tipo de vivienda en el periodo 1993 - 2005

Fuente: DANE, Censo de Vivienda

Se puede observar en el gráfico anterior la estabilidad del tipo de vivienda cuarto - otro y, acorde con el diseño conceptual del censo, se pueden catalogar como viviendas cualitativamente deficitarias. En este sentido es importante tener en cuenta que muchas de las viviendas tipo casa o apartamento, considerando el tipo de materiales de paredes y pisos, así como la no tenencia de conexión a servicios públicos, pueden ser catalogadas como viviendas en déficit de tipo cualitativo.
Un aspecto importante en la evaluación del inventario de viviendas, es la existencia o no de conexión de los servicios públicos domiciliarios. Si comparamos la proporción de viviendas ocupadas con conexión a servicios públicos domiciliarios del censo 2005, con las registradas en el censo de 1993, se encuentra una importante evolución a nivel nacional, siendo los mayores incrementos en alcantarillado y teléfono con línea fija, participaciones que se pueden ver en el siguiente gráfico.

Gráfico 2. Colombia: Viviendas Ocupadas con conexión a servicios públicos domiciliarios: Censos 1993 y 2005

Fuente: DANE, Censo 1993 y 2005

Igualmente, se debe destacar la proporción alta de viviendas ocupadas con conexión a energía, la cual se explica por el incremento de viviendas con este servicio en la parte resto; otro punto que se identifica es el alto crecimiento que se ha presentado en los últimos doce años del gas natural.

Los hogares colombianos muestran un importante cambio en su estructura en los últimos doce años, explicado por una menor fecundidad, mayor inserción de la mujer en el mercado laboral e incremento en los niveles educativos, cuya primer evidencia es en el tamaño del hogar.

Gráfico 3. Colombia: Tamaño promedio de los hogares: 1973 - 2005


Fuente: DANE, Censo General 2005.

Como se puede observar en el gráfico anterior, el tamaño promedio de los hogares en el total nacional ha pasado de 5,9 personas por hogar, en el año 1973, a 3,9 en el 2005, lo cual es el resultado de la reducción de la fecundidad y la emigración internacional. Como todas las variables socio demográficas, existen diferenciales que están muy asociadas a los niveles de desarrollo. Se encuentra que a mayor pobreza o ruralidad, el tamaño de los hogares es mayor, relación que es válida igualmente para las variables de fecundidad y mortalidad como se muestra más adelante. En el mismo gráfico se puede observar dos aspectos: el primero es el descenso en el tamaño promedio de los hogares colombianos entre el año 1993 y 2005, acorde con las tendencias esperadas; el segundo evidencia cómo se mantienen la brecha cabecera - resto, siendo siempre mayor el tamaño promedio en la parte resto.

Del total de hogares, según el Censo General 2005 (10'731.074), se tiene que el 11,1 por ciento son hogares unipersonales y el 55,6 por ciento tienen un tamaño entre 2 y 4 personas (gráfico 4). Sin embargo, todavía se encuentran tamaños muy grandes explicados por los hogares de la zona resto y los municipios donde sobresalen actividades del sector primario.

Gráfico 4. Colombia: Distribución de los hogares según número de personas, 2005

Fuente: DANE, Censo General 2005

La alta proporción de hogares unipersonales, y con dos personas, está explicada principalmente por el aporte de las ciudades grandes e intermedias a esta composición. En efecto este tipo de hogar es característico de personas solteras y/o que son estudiantes y/o trabajan, muchas de ellas emigrantes de ciudades menores donde la oferta de empleo y estudio son deficitarios. Por lo tanto, al considerar este mismo indicador para las cuatro principales ciudades y compararlos con el promedio nacional, se tiene que el porcentaje de hogares unipersonales en Bogotá y Cali están muy por arriba de dicho promedio; Medellín es muy similar y por el contrario Barranquilla está muy por debajo de éste. Estas diferencias se muestran en la siguiente tabla, las cuales se incrementan de forma importante cuando se mira para localidades de Bogotá como Chapinero y Candelaria, ubicadas en la parte central de la ciudad donde se localizan universidades y sitios de trabajo habitual.


Tabla 3. Proporción de hogares pequeños en las principales ciudades. 2005



Los porcentajes de las localidades son sobre el total de hogares de cada localidad
Si tenemos en cuenta la distribución de los hogares, según tenencia de la vivienda donde residen habitualmente, se puede considerar que Colombia es un país con una alta proporción de "arrendatarios" dado que el 31 por ciento de los hogares en el total nacional pagan arriendo o subarriendo y para el 54 por ciento, la vivienda donde residen es propia. Es importante resaltar que en la parte resto el 62 por ciento de los hogares son propietarios y sólo el 12 por ciento son arrendatarios, mientras que en las cabeceras municipales la proporción de arrendatarios es muy superior al promedio nacional (37 por ciento).
Otro aspecto que tiene cierta incidencia, especialmente en algunas comunas de las grandes ciudades, es la proporción de hogares que tienen algún miembro residiendo de forma permanente en el exterior. El censo detectó que el 2,8 por ciento de los hogares colombianos tienen al menos una persona que era miembro de su hogar y que, en algún momento anterior al censo, se fue a residir al exterior. En cuanto a los países de destino, predominan Estados Unidos (34,6 por ciento), España (23 por ciento) y Venezuela (20 por ciento) lo cual explica la importancia de las remesas internacionales desde estos países.
Este fenómeno es diferente por Departamento. Los entes territoriales con mayor proporción de hogares con experiencia emigratoria internacional son Valle del Cauca (23,1 por ciento de hogares), Bogotá D.C. (17,6 por ciento de hogares), Antioquia (13,7 por ciento de hogares), Risaralda (6,9 por ciento de hogares) y Atlántico (5,8 por ciento de hogares). Si tenemos en cuenta los destinos de los miembros de estos hogares, éstos muestran las mismas tendencias del promedio nacional, lo cual es coherente considerando que en estos Departamentos se encuentra el mayor porcentaje de población.

Gráfico 5. Destinos Internacionales de miembros de los hogares por Departamento, 2005
Migración internacional: Principales orígenes y destinos

Fuente: DANE, Censo General 2005

Considerando los grandes avances en las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones -TIC- de los últimos tiempos, aspecto que es de alto impacto en el desarrollo del capital humano y factor determinante en la competitividad para un desarrollo sostenible de la sociedad, el Censo General 2005 midió la tenencia de computador en los hogares, indicador estratégico de cualificación de las comunidades. Se encontró que el 16 por ciento del total de hogares poseen computador, superior a muchos de los países latinoamericanos entre los cuales se destaca Brasil con 15,5 por ciento, Paraguay y Perú con 6,4 por ciento.18 Como es de esperarse, en la parte resto sólo el 2 por ciento de los hogares lo poseen, mientras en las cabeceras municipales se tiene que el 20 por ciento de los hogares tienen un computador. En este aspecto es importante identificar las diferencias a nivel Departamental, que están altamente asociadas con el nivel de desarrollo como se puede observar en la siguiente gráfica.

Gráfico 6. Colombia: Distribución de los hogares con computador por Departamento

Fuente: DANE, Censo General 2005


Un aspecto de gran relevancia desde el punto de vista socio-económico, y hasta ahora no medido plenamente, es el de la actividad económica "no visible" que es desarrollada por muchas personas al interior de los hogares, la cual constituye la fuente principal de ingresos. A través del censo se pudo cuantificar que el 5,1 por ciento de los hogares colombianos desarrollan, al interior, una actividad comercial, de servicios o industrial. Llama la atención que las actividades económicas desarrolladas al interior de los hogares colombianos no necesariamente se pueden calificar como de "rebusque"; todo lo contrario, se encuentra dentro de los servicios muchas actividades de profesionales que utilizan su hogar como oficina o consultorio; igualmente, en el caso de la industria, en las cuales se encuentran infraestructuras de transformación de materias primas técnicamente montadas en panadería, confección de todo tipo de ropa, cosmetología, etc., que son generadoras de empleo y de alta competitividad y productividad.






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